Δευτέρα 8 Νοεμβρίου 2010

viajes oniricos y febriles I

Pasé unas semanas de días muy largos y noches más largas aun, encapsulado en una fiebre algodonosa, con la sensación del tiempo acuoso y mis idas y venidas del estado febril a la realidad eran viajes alumbrantes, siempre rozando la locura.
Hubieron momentos en que no supe bien cual de los dos lugares era el real, a ello se le sumó que al quinto o sexto día mis alucinaciones producto de la fiebre me llevaron a hablar en una lengua incomprensible para mis compañeros de viaje, lo extraño es que yo recuerdo fotos de ese viaje mental por los recodos de algún paraje parecido a este pero poblado.
en la primera que recuerdo, yo me encontraba caminando por un campamento de tierra limosa, un cielo gris plomo el aire denso y pesado, no recuerdo haberle visto color o sentido olor alguno pero, sí oía niños reírse y corretear por la tierra y cuando les oía se veía el polvo levantarse, a lo lejos pude ver a la primera persona, sobre un montículo de hojas grandes muy grandes había una mujer india, de la India, sostenía sobre su regazo un bulto envuelto en una tela oscura raída y polvorienta, me miro a los ojos y no tenia expresión alguna, camine a su alrededor como escudriñándola y ella no se molestó, siempre pareció no verme aun cuando me hubo mirado a los ojos.
de allí fui chupado y desaparecí, no se bien donde estuve, la mente es un limbo, confirmo y afirmo, siempre es danza y siempre es nubes y algodones.

2 σχόλια:

Unknown είπε...

CIertamente hay un impulso del pulso que ondula como un espacio vuelto membrana que se curva en su completa solidez. El pulso es total porque no hay nada que escape, el tiempo mismo, y tiempo significa espaciotiempoespacio, es una esponjosa relación que nunca absorve el agua, porque el agua no interviene en esto que no es fluido: es puramente la solidez del pulsoonda que late en el mismisimo punto del universopunto.

Unknown είπε...

whataisthis?